Asistencia integral

Imagen 191 copiaNuestro trabajo no se limita a realizar donaciones: también colaboramos con las escuelas para fomentar proyectos productivos, culturales y sociales.

Dejamos instaladas bibliotecas, huertas comunitarias, centros de computación, salas de juego, talleres de costura de tejido y bordado, de calzado, talleres de repostería artesanal, de marroquinería, de artesanías…
Contribuimos a que asociaciones, fundaciones y diversos grupos de personas concreten proyectos solidarios para recaudar fondos destinados a ayudar a escuelas rurales.

Ayudamos a muchos chicos a gestionar una beca estudiantil de APAER (Asociación Civil de Padrinos de Alumnos y Escuelas Rurales) para concluir el ciclo escolar obligatorio (EGB3) en una localidad cercana a su domicilio. Este trámite normalmente se desconoce en el interior del país, y es una oportunidad de seguir estudiando en la ciudad pese a la falta de recursos económicos.

A lo largo de todos estos años, entre otras actividades, ayudamos a Fundatre en el Ciclo Solidario ‘Armemos la Ronda’ y a recaudar fondos para escuelas, como en el caso de la Escuela ‘Arandú Roga’, de Sauce, Corrientes (zona de la 2º Sección Cañaditas), esperando que pueda terminar de construir su edificio, que alberga a 44 jóvenes.

Compromiso personal

Si bien donar es muy importante, también lo es hacer llegar las cosas a las escuelas, algo que se dificulta cuando se encuentran en parajes inaccesibles, como suele ocurrir con los establecimientos que más necesitan de nuestra ayuda.

No se trata sólo del acceso: es importante tomar contacto con las personas que viven y estudian en esos lugares. Sólo así podemos saber quiénes son, qué necesitan, y qué piensan.

Es por eso que, pese a que enviamos gran parte de las cajas por medio de “Transporte Piloni” de “Camionera Mendocina” de “Transporte Malargue” de “La Posta S. A” de Fernando Narvajas entre otras firmas que lo hacen ad-honorem, entregamos personalmente casi 200.000 kg de donaciones. Conocimos y aprendimos de cada una de las comunidades.

Al asegurar la formación de los chicos estamos contribuyendo a elevar la educación, la cultura y la calidad de vida de sus familias, así como de los grupos sociales a las que pertenecen. Seguiremos con esta tarea, sin detenernos, y esperamos contar con el apoyo de todos para que cada vez más chicos rurales tengan una educación digna. Luchemos juntos por mantener abiertas las escuelas rurales, el lugar sagrado que guarda la llave del futuro del campo.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *